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La eficiencia energética es un concepto que cada vez tiene mayor importancia en las operaciones inmobiliarias. Las viviendas responsables son más demandadas y, por lo tanto, se venden más rápido. Además, la propia normativa incentiva las mejoras en eficiencia con documentos como el certificado energético.

Comprar o alquilar una casa que atiende a la sostenibilidad no solo te permitirá confort, también un gran ahorro a medio plazo. Las viviendas que apuestan por las energías renovables o que cuentan con una estructura y materiales que actúan como aislantes térmicos son más eficientes. Todo esto se traduce en una optimización del gasto, porque será inferior en el caso de la calefacción o del aire acondicionado.

De esto habla el certificado energético, un documento obligatorio que aporta una información muy valiosa a compradores y vendedores. Hace una evaluación del gasto de la vivienda y las emisiones de CO2 que produce.

¿En qué consiste el certificado energético?

Es un documento que evalúa la vivienda según su grado de eficiencia energética y va desde la A (mejor valor) hasta la G (peor valor). Su objetivo es que las personas apuesten por métodos más sostenibles en el nivel residencial y los edificios vayan hacia el consumo de energía 0.

Para conseguir el escrito, un profesional debe visitar la casa o piso y analizar elementos como las fachadas, suelos, iluminación, orientación… Gracias a ello consigue unos datos objetivos y realiza el cálculo final de la categoría. En Capitel KSA Inmobiliaria emitimos la certificación energética para tu vivienda, entre otros servicios.

Cómo preparar tu casa para la venta

El escrito señala la energía anual por metro cuadrado (kWh/m2) que necesita el inmueble para mantener una temperatura óptima durante todo el año. Si el certificado indica que el consumo está por debajo de los 30,3 kWh/m2, la vivienda es de categoría A, mientras que si supera los 287,5 kWh/m2, es de categoría G.

Por otro lado, el documento señala los kg de CO2/m2 que la vivienda emite en un año. El uso de energías renovables implica menor número de emisiones.

La mejor categoría suelen conseguirla edificaciones con un buen diseño, una orientación correcta, aislamientos en la cubierta o instalaciones de alto rendimiento. Las que obtienen mala valoración son poco eficientes y normalmente no cuentan con aislamientos, suelen ser construcciones antiguas llevadas a cabo antes de la aprobación del Código Técnico de la Edificación.

Se considera que en los inmuebles con categoría A, B o C el consumo de energía es bajo o muy bajo, los de categoría D o E tienen un gasto medio y los de F o G ya pasa a ser alto.

Así pues, el certificado energético te permite conocer datos que indican si la vivienda te ayudará a ahorrar a largo plazo gracias a sus características. Aún así, debes tener en cuenta que los inmuebles con una buena calificación suelen tener un precio inicial más elevado.

Escrito indispensable en la compraventa

Este documento es obligatorio desde 2007 en las edificaciones de obra nueva y desde 2013 en todas las viviendas puestas en alquiler o venta. Tiene una validez de diez años y también se debe renovar al realizar reformas que afecten en la eficiencia.

Las multas que te pueden imponer varían mucho según la infracción. Anunciar la edificación sin el certificado energético es una falta leve de 300 a 600 euros. No entregar el escrito al comprador o inquilino, no registrarlo o mostrar uno falso pasa a ser grave, de 601 a 1000 euros. La multa puede llegar a 6000 euros si anuncias la vivienda sin tener la documentación.

Si estás pensando en comprar o vender un inmueble, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, ¡nos encargamos de todo!


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